Después de varios años, nos cansamos de mirar incluso el papel pintado más bonito. Pero antes de poner un nuevo papel pintado, hay que quitar el viejo. Dependiente del papel pintado y del adhesivo usado, este puede resultar en un trabajo fastidioso que requiere mucho tiempo. Con unos trucos sencillos puedes simplificar la eliminación del papel pintado considerablemente.

En vez de pasar varias horas raspando el papel pintado del pared a duras penas, puedes simplificar el trabajo considerablemente si remojas el adhesivo con agua. Para eso, un remedio casero ha probado su eficacia. Puedes mezclar en una palangana agua caliente con lavavajillas y recibes así un quita papeles eficaz. Aplicar la mezcla mientras esté cálido con una brocha ancha. Luego, dejarlo actuar por unos minutos. La humedad disolve el adhesivo que vuelve al estado que tuvo al momento de aplicación. De esta manera el papel pintado es mucho más fácil de arrancar y no tiene que ser raspado.

Mercados de bricolaje ofrecen quita papel pintado especial. Estos funcionan de manera similar a la agua de fregar pero despegan el papel pintado más rápido aún. Lo más importante de este método es que el líquido se mezcla con el adhesivo y lo disolve. Con papel pintado muy gordo o papel pintado acrílico respectivamente papel pintado de fibra gruesa esto puede resultar muy difícil. En estos casos se usa un rollo perforador para rayar pequeños incisiones en el papel pintado. Esta herramiente, también llamado TapetenTiger, es muy útil para preparar diversos tipos de papel pintado para este método. Este procedimiento aún lo hace posible quitar papel pintado de una pared que lleva varias capas de papel pintado. Si no dispones de esta herramienta puedes usar un cúter.

Se han mostrado muy útiles las vaporetas. Los puedes usar para remojar el papel pintado y quitarlo más fácil después. El vapor penetra en el papel pintado profundamente y disolve el adhesivo debajo. Normalmente también se puede prestarlas en un mercado de bricolaje. Después de remojar el papel pintado, es recomendable arrancar el papel pintado primero en grandes trozos. Para hacerlo, despegar una tira de papel pintado en una de las esquinas inferiores y tirar cuidadosamente. En caso ideal, se desprende la tira completa y solo deja restos pequeños. Estos los puedes quitar muy fácil con un nuevo baño de vapor y una raspadora.