Cada quien que ya ha renovado una vivienda en la cual vivió un fumador conoce el problema – papel pintado amarillento y marcos de puertas y ventanas difíciles de limpiar. Si quiere mudarse como fumador a una nueva vivienda y no quiere pintar o empapelar su hogar más frequentemente que un no fumador, debería tomar consejo de un experto.

Tiendas especializadas o mercados de bricolaje bien surtidos ofrecen varias posibilidades para evitar papel pintado amarillento etc. Si quieres renovar o mudarte a una vivienda no empapelado, debes tener en cuenta lo siguiente:

Antes de empapelar debes aplicar una imprimación especial a las paredes. Están a la venta diversos productos que previenen manchas de nicotina y también de grasa o hollín y sobretodo previenen la decoloración de paredes cuando se usa papel pintado convencional. Porque las decoloraciones indeseados penetran el papel pintado.

La decoración de las paredes es una cuestion de dinero. ¿Qué debes considerar antes de elegir un papel pintado?

La opción más barrata es poner un papel pintado estructurado o de fiebra gruesa sencillo. Estos puedes pintar con una pintura especial antimancha que puedes – como pintura convencional – mezclar en cualquier color deseado.

La opción más cara es papel pintado especial a base de tejido-no tejido, materia plástica o, por ejemplo, fibra de vidrio que son, por eso, lavables.

Lo más susceptible a decoloraciones de nicotina es el papel pintado clásico blanco. Si solo dispones de poco dinero, recmendamos una pintura clara de color crema o color pastel a base de pintura conventional. Esto prolongará el período hasta la próxima renovación considerablemente.